(Para "El Señor de los Tornillos", mi Pachungo)
El mundo le ha quedado chico
la tierra no aguanta sus huellas
ese quizá sea el motivo
de mirar siempre a las estrellas.
Lo que no exista construye
sus manos abren senderos
no hay linea o limite alguno
que deshidrate sus sueños.
Forjado en la vieja escuela
hijo y digno heredero
de lo antiguos dioses.
Su andar dibuja una estela
que ilumina cada agujero
oculto entre la noche.
Hasta ahora así ha vivido
desde entonces no da tregua
esa mente que hace ruido
sin que despierte la lengua.
desde entonces no da tregua
esa mente que hace ruido
sin que despierte la lengua.
Hallazgo de los diciembres
descendiente del espacio
testigo sobreviviente
del porvenir y su paso.
descendiente del espacio
testigo sobreviviente
del porvenir y su paso.
Su silencio es el estigma
y su mirada el contraste
de las edades que tiene.
y su mirada el contraste
de las edades que tiene.
Amigo de los enigmas
reparador del desastre
que la cabeza contiene.
Así es el primero de ellos
el primero de los hombres
de aquellos que yo recuerdo
de aquellos que me conocen.
el primero de los hombres
de aquellos que yo recuerdo
de aquellos que me conocen.
El primero en darme abrigo
el primero en darme un nombre
el primero en ser mi amigo
mi maestro, mi soporte.
Este hombre del que hablo
nació con el universo
y es profeta de la ciencia.
Yo provengo de sus manos
y en cada uno de mis versos
parte hay de su trascendencia.

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